CORAZONES HERIDOS DE INFINITO
(Santa Isabel de la Trinidad)
Inspirada en la poesía 85.
Traducción, adaptación, música, guitarra y voz:
José Manuel Montesinos Suárez
Somos corazones
heridos de Infinito.
¡Oh tormento divino,
tu espada es el amor!
Con tu dardo
inflamado,
Jesús,
traspásanos.
Jesús,
traspásanos.
Quedemos recogidas,
atentas, silenciosas,
¡fijando en nuestras almas
su inmutable Hermosura!
La mirada de Cristo
nos limpia el corazón,
imprimiéndonos
la pureza de Dios.
Somos corazones
heridos de Infinito…
Así permanecer,
por que Él nos deifique,
nuestras almas en su alma,
los ojos en sus ojos.
Es tan hermoso Cristo,
del Padre, Resplandor…
El corazón que ama
se identifica con Dios.
Somos corazones
heridos de Infinito…