Saeta poderosa
Señor, hiéreme
con la palabra de tu boca, hiéreme
con las miradas de tus ojos, hiéreme,
hiéreme con tu belleza,
con tus manos hiéreme,
con tu corazón.
Saeta poderosa, hiéreme.
Verbo humanado, mi Jesús, hiéreme,
con el dardo amoroso del dolor,
con la llaga incurable del amor, hiéreme. Puerta donde el alma entra en Dios.
Hiéreme…
Mírame con tu mirada,
hiéreme el entendimiento,
hiéreme con tu verdad.
Mírame, Divino Verbo,
saca el alma de mi cuerpo
por la violencia de la suavidad.
Mírame,
así, con la mirada
con que miraste a Pedro
después de la negación.
Mírame y que llore mi pecado,
porque tu mirada
me ha llagado el corazón.
Muestra la belleza
de tu bella humanidad,
colmada de virtud y perfección.
Convierte mi alma en llaga
encendida y abrasada
del Espíritu de Dios.
Hiéreme,
que se oiga la alabanza
que exhala tu hermosura,
Tócame en la herida
del amor que no se cura.
Tacto del Esposo
que procura
tocar el corazón.
Muestra tu belleza,
tócame en la herida
de vida,
de bien y de riqueza.
Mírame, tócame,
tírame, lánzame
un golpe de relámpago veloz.
La saeta es el Verbo humanado,
que el Padre ha arrancado
de su corazón.
Corazón
que es el mismo Hijo,
y es saeta poderosa
que en el alma hirió,
llagándola con fuego del Espíritu
para que nunca más
sane esta herida de amor.
Canción de José Manuel Montesinos Suárez y Paqui Alonso, inspirada en un texto de la Beata Maria Celeste Crostarosa (Nápoles, 31 de octubre de 1696 – Foggia, 14 de septiembre de 1755) fue una religiosa napolitana, fundadora de la orden femenina de las Monjas Redentoristas y, con San Alfonso Maria de Ligorio, de la Congregación del Santísimo Redentor. Fue declarada venerable por la Iglesia católica en 2013 y beatificada en 2016.
Del Disco HUERTO CERRADO (CANCIONES MISTICAS) Publicado pos Ed. San Pablo Comunicación.
SGAE