martes, 28 de agosto de 2018

domingo, 26 de agosto de 2018

Santos de andar por casa


SANTOS DE ANDAR POR CASA

© José-Manuel Montesinos Suárez
3 de febrero de 2018
Para Belén, que hace Hogar del Cielo (+6/01/18)

1.    Son santos de andar por casa
los santos humildes de hogar.
Por su presencia nunca resaltan,
pero su ausencia nadie puede llenar.

La brisa, cuando ellos pasan,
se impregna de aroma de pan;
y en cada estancia, si un día faltan,
queda fragancia de su santidad.

SON UNA PIZCA DE AMOR,
UN PELLIZCO DEL TIEMPO
QUE ETERNO SE ALZÓ,
MONTONCITO DE POLVO
QUE AL CIELO VOLÓ,
BREVE VIDA PEQUEÑA
QUE ES HIJA DE DIOS.

SON SUAVE RAYO DE LUZ
QUE ACARICIA LOS OJOS
Y ALIVIA LA CRUZ,
ALABANZA DE GLORIA
ORANDO EN VIRTUD,
COMUNIÓN DE LOS SANTOS
EN LA PLENITUD,
SON SANTOS DE ANDAR POR CASA
INVITANDO A JESÚS.

2.    Son santos de hora tras hora,
personas sencillas de amar.
El padrenuestro en ellos ora,
como el maestro, “hágase tu voluntad”.

Sus almas, donde Dios mora,
son como un hogar de cristal,
y en cada esquina brilla la aurora
donde ilumina la Trinidad.

3.    Son santos de andar por sueños:
su madre, tu esposa, mi amor…,
son tiernos lazos del Dios Hogareño
que estrecha abrazos en cada oración.

Son santos del día a día
que un día en la tarde se van
con la tarea de hacer que el Cielo
por siempre sea igual que el Hogar.


jueves, 23 de agosto de 2018

Diminuto vasito


DIMINUTO VASITO




© José-Manuel Montesinos Suárez
19-23 de agosto
Desierto de las Palmas,
Bilbao,
Vernejo (Cantabria)

Diminuto vasito
que se llena de Dios,
diminuto vasito
rebosante de amor:
es pequeña mi alma,
Tú la puedes colmar.
Un poquito de gracia,
nada más, bastará.

Un poquito de gracia,
nada más, bastará.
Oh, oh…

En el Cielo,
tanta Gloria.
En la Gloria,
tanto Cielo.

Dios les da a sus elegidos
cuanto puedan contener.
Dios te llena el vaso de agua
según traigas tú la sed.

Vaso grande,
gran anhelo,
hasta el borde
va el consuelo.

Vaso chico,
bien repleto,
en cristal de Dios
completo.

Oh, oh…

Diminuto vasito
que se llena de Dios,
diminuto vasito
rebosante de amor:
es pequeña mi alma,
Tú la puedes colmar.
Un poquito de gracia,
nada más, bastará.

Un poquito de gracia,
nada más, bastará.
Oh, oh…

En el Cielo,
tanta Gloria.
En la Gloria,
tanto Cielo.

Dios le entrega a cada alma,
una palma o una flor,
un volcán, fragor y calma,
o el trinar de un ruiseñor.

Diminuto,
claro beso,
reluciente
luz sin peso.

Alma, vaso
por Ti pleno.
Manantial de amor
sereno.

Oh, oh…