Este es el Blog de José-Manuel Montesinos Suárez, compositor y trovador, poeta y juglar, humilde cristiano que anda buscando la expresión poética al servicio de la escucha de la Palabra de Dios... La unión de música y poesía, la contemplación de la entrañable misericordia de Dios, de la bondad, la verdad y la belleza, la amorosa lucha por la Justicia y la Paz, una mirada mística a lo cotidiano... El Evangelio es la Buena Noticia que necesitamos hoy...
lunes, 23 de febrero de 2015
Dichoso el corazón enamorado
jueves, 8 de agosto de 2013
La ofrenda de la viuda
Es la pobre viuda. Es la pobre viuda.
Da
Al compartir, poca limosna es mucha.
miércoles, 13 de julio de 2011
LA ARMADURA LUMINOSA
Como un San Jorge medieval
de una leyenda espiritual
he salido a los caminos
por buscar el Santo Grial,
bajo la noche tenebrosa,
revestido de armadura luminosa.
Como un guerrero sideral,
como un arcángel de la paz,
he vencido a las tinieblas
en batalla contra el mal,
frente a las hordas horrorosas,
revestido de armadura luminosa.
Luminosa mi armadura,
luminosa mi alma pura,
luminosa,
encendida,
estremecida,
ved la llama de mi amor.
Luminosa mi ventura,
luminosa mi aventura,
luminosa,
soy luciérnaga
en la ciénaga
donde ruge el Gran Dragón.
Ved abierta mi armadura
y su luminosa llaga
del amor que no se apaga.
Ved la herida de la pura
transparencia de mi Dios.
Como un apóstol de la luz
o un misionero de la cruz,
he surcado siete mares
anunciando a Jesús,
desde la cumbres a las fosas,
revestido de alma pura luminosa.
Como un juglar o un trovador,
como un jilguero o un ruiseñor,
he cantado inspirado
por la luz del claro Sol
y por la Virgen más hermosa,
revestido de alma pura luminosa.
jueves, 20 de mayo de 2010
Ven, Espíritu Divino

Escucha nuestra versión de la bellísima secuencia de Pentecostés “Ven, Espíritu divino”.
© 2007, Arreglo musical: José-Manuel Montesinos
Letra: Liturgia de las horas
Himno de Vísperas / Secuencia de Pentecostés
© 1984, Comisión Episcopal Española de Liturgia
Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo. OH VEN
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos. OH VEN
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento. OH VEN
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero. OH VEN
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. AMÉN.
martes, 10 de abril de 2007
GRANDES RELATOS
con quienes comparto la aventura de la fe
mi m
1. Cuatro hobbits y un enano,
FA #
un barón y un sabio anciano,
LA 7 mi m
un elfo y un montaraz,
SOL
según cuentan las leyendas,
LA
afrontaron mil contiendas
DO RE 7 SOL
para conseguir la paz.
mi m
Por la paz más verdadera
SI 7
de un Señor que no es quimera
DO RE 7 SOL
yo tiré el anillo al fin,
la m
y me fui con pescadores
mi m
y otros cuantos soñadores
DO RE mi m
hasta el último confín.
SOL RE mi m
Hasta el último confín,
SOL RE mi m
por saciar toda hambre y sed
SOL RE mi m
y curar tanto dolor,
LA 7
yo me voy con soñadores
DO RE mi m
anunciando a mi Señor.
2. Con la más Triste Figura
se escapó hacia la aventura
un hidalgo en su rocín;
para “desfacer entuertos”
sólo tuvo los aciertos
del buen Sancho parlanchín.
Con amor como tarea,
yo cambié mi Dulcinea
por Jesús de Nazareth,
y me fui con pescadores
y otros cuantos soñadores
por saciar toda hambre y sed.
3. No le mueve la codicia,
sólo busca la justicia
Rey Arturo en Camelot.
Entre tanto caballero,
por servir, ¿quién es primero?
¿Galahad o Lancelot?
Por servicio sin torneos
y humildad sin devaneos
de la Cruz de mi Señor,
yo me fui con pescadores
y otros cuantos soñadores
a curar tanto dolor.
4. De entre mil más un relatos
que describen garabatos
se destaca el de Simbad.
Si más vive, más inventa,
¡tanto que perdió la cuenta!
¿Qué es mentira o qué es verdad?
Por verdad que no es fingida,
arriesgué toda mi vida,
me entregué con más ardor...
Y me fui con pescadores
y otros cuantos soñadores,
anunciando a mi Señor.
SOL RE mi m
Hasta el último confín,
SOL RE mi m
por saciar toda hambre y sed
SOL RE mi m
y curar tanto dolor,
LA 7
yo me voy con soñadores
DO RE mi m
anunciando a mi Señor.
